
Ojeando un artículo de la psicóloga Anna Cunyat me dí cuenta más todavía, de que la ansiedad que sufro xD viene por una buena carga de estrés, que en mayor o menor medida no he podido controlar y que me hace(hago) las cosas un poco dificiles.
Pues bien… lo he visto muy interesante… así que copiaré trozos de los puntos más importantes de su artículo (que será practicamente todo).
“El estrés es el nivel de tensión necesaria que nos mantiene atentos y listos para hacer frente a los retos de la vida. Sin embargo, cuando ese nivel de tensión es prolongado en el tiempo, cuando nos sentimos abocados a una carrera frenética hacia ninguna parte, cuando tenemos la sensación de que no saboreamos la vida y de que no nos queda tiempo para el placer y la diversión, es el momento d eparar y buscar de nuevo el equilibrio entre nuestro nivel de tensión, necesario para afrontar los desafíos diarios, y la capacidad de poder descansar, relajarnos y disfrutar.
LOS SIGNOS INEQUÍVOCOS DEL ESTRÉS
Nuestro cuerpo se adapta muy bien a los momentos puntuales de tensión, pero abusamos de él, el cuerpo deja de funcionar bien y nos manda señales de su desgaste físico y mental. Los síntomas pueden aparecer como una especie de malestar que las personas no saben describir bien: a veces se trata de cansancio, de tristeza o pérdida del control del cuerpo (palpitaciones, temblores, dificultades para respirar). Los síntomas pueden presentarse de muchas formas, pero cuando llegan se deben interpretar como una señal de que el organismo está sobrecargado.
Cambios de humor: Irritabilidad, angustia, tristeza, miedo o apatía. Algunos de esos cambios son superficiales, pero si se mantienen mucho tiempo significa que se trata de problemas psicológicos más graves.
Pérdida de capacidades: más dificultades para concentrarse de los habitual, despistes, problemas para tomar decisiones, falta de confianza en uno mismo y también sentimiento de culpabilidad.
Cambios de conducta: alteraciones del sueño como padecer insomnio o dormir demasiado, comer compulsivamente o no comper prácticamente nada, cambios de humor bruscos, aparición de tics, escaso deseo sexual, posible consumo o aumento del consumo de tabaco, medicamentos, drogas…
Cambios físicos: palpitaciones, transtornos digestivos crónicos, jaquecas, erupciones cutáneas, dolores de espalda, sudoración excesiva…
Cambios sexuales: disminución del deseo sexual debido a que en una situación de emergencia las energías sexuales se inhiben. La hipófisis disminuye las sustancias que favorecen la secreción de hormonas sexuales, reduciendo así el deseo sexual.
19 HÁBITOS PARA REDUCIR EL ESTRÉS
- Aprender a decir “no”. La tendencia a ser complacientes con todo el mundo, dejando nuestras necesidades en un segundo término se sustenta en ciertas creencias que tenemos muy arraigadas del tipo: “Anteponer tus necesidades a las de los demás es egoísta.” Frente a esa suposición debemos recordar que existe en primer término un derecho humano legítimo: el derecho a ocuparse en primer lugar de las propias necesidades y sentimientos.
- Ordenar las prioridades. De las que debes resolver de inmediato a las que puedas evitar.
- Librarse del perfeccionismo. Aspirar a ser perfecto es plantearse una meta inalcanzable e irracional. Las personas con expectativas tan altas, en lugar de ser eficientes, se paralizan, tienen miedo y aumentan su ansiedad y su estrés. La acttud más sana es aceptarnos incondicionalmente, como seres humanos, con nuestros fallos e imperfecciones y considerar los errores como una nueva oportunidad de aprender.
- Planificarse sin agobios. Si logramos gestionar nuestro tiempo de manera eficaz, sentiremos que controlamos nuestra vida. Confeccionar un calendario a largo plazo y planificarlo, priorizando el descanso y la diversión.
- Saborear el presente, vivir plenamente. Dejar de funcionar como meros robots, cuyos cuerpos funcionan por un lado mientras la mente le da vueltas al pasado o se preocupa por el futuro.
- Regular la respiración. La respiración abdominal profunda es una de las técnicas más afectivas. Cuando estamos estresados nuestra respiración es entrecortada y rápida. Será necesario inhalar lenta y profundamente por la nariz, de forma que suba el abdomen, y a continuación exhalar el aire por la boca, vaciando los pulmones (de 6 a 7 respiraciones para notar el efecto).
- Meditar, vaciar la mente.Todas las técnicas de meditación tienen el mismo objetivo: acallar el ruido mental en forma de pensamientos y jucios negativos.
- Yoga, encontrar el equilibrio. El yoga se basa en la relajación, la respiración, las posturas llamadas “asanas” y el desprendimiento interior, al tiempo que conseguiremos elasticidad corporal y encontrarmos el equilibrio interior.
- Dormir, soñar, reparar. El sueño es un gran reparador. Mientras dormimos no sólo nos recuperamos del desgaste físico sino también del agotamiento psicológico. Por eso es importante respetar las horas de descanso, que en los adultos oscila entre 7 y 9.
- Mover el cuerpo y ganar vitalidad. Basta 20 minutos deejercicio tres veces a la semana para producir endorfinas que nos daran energía y vitalidad de forma placentera.
- Alimentarse conscientemente. Comer cualquier cosa con prisa y a deshora o comer demasiado sin ser consciente de lo que nos llevamos a la boca es una señal clara de estar bajo los efectos del estrés. Debemos aprender a comer despacio, masticando y saboreando cada bocado.
- Optar por la comida sana. Una dieta baja en grasas saturadas y que incluya frutas, hortalizas, verduras y fibra. Olvidarnos de la comida basura.
- Mimar el cuerpo. Cuidar de nuestro cuerpo hidratandolo bien y eliminando tóxinas como el tabaco y el alcohol.
- Gozar de los pequeños placeres. Disfrutar de los colres de una puesta de sol, del olor de la tierra mojada, gozar con la música que nos gusta…
- Desarrollar el sentido del humor. El humor actua como un autentico moderador del estrésneutralizando las emociones negativas y suavizando las tensiones. El humor y la risa son capacidades exclusivas del ser humano.
- Reforzar las relaciones interpersonales. Es importante que nuestras relaciones sean positivas y afectuosas.
- Crear y descubrirnos. Dejas espacio a nuestra cratividad y poner siempre nuestro toque personal.
- Pensar en positivo. Cada uno de nosotros mantiene un dialogo interno consigo mismo. Muchas veces nuestros pensamientos son pesimistas. Debemos aprender a sustituirlos por otros más realistas y constructivos.
- Apartar las ideas que nos dañan. Ser conscientes de nuestros pensamientos más rígidos y tiranos. Cuando nos imponemos normas exigentes sólo conseguimos sentirnos culpables y frustrarnos una y otra vez. Para combatir este tipo de autoimposiciones, viene muy bien aplicarse algunas dosis de flexibilidad y dejar de pensar en términos absolutos.”

Buenorro


Muy instructivo
ajajajaajaj q buenoooo,lo has puesto!!!! primero te lo leí yoooo,pos ya sabes lo q tienes q hacer pensar en positivo,alimentarte bien y mimar el cuerpo……
Un besazo!
Animo loquillo!! tú puedes!! besacosss!