Por todos es sabido que ante determinadas situaciones de miedo, pánico o estrés, el corazón se acelera, las manos tiemblan…Todo ello es mediado por nuestro sistema nervioso autónomo, actuando sobre unos lugares de acción llamados receptores β. Por esto mismo, si empleamos un fármaco que bloquee estos receptores, desaparecerán los molestos síntomas de dichas situaciones: taquicardias, palpitaciones, sudoración fría, sequedad de boca, temblores, nervios en el estómago… (Yo mismo usé uno de estos – Sumial®- para un examen no hace mucho, y me fue de lujo
)
Si los anteriores síntomas se acompañan además de estados ansiosos, se pueden usar los ansiolíticos o tranquilizantes. A este grupo pertenece la gran familia de las benzodiacepinas. (A todos os sonarán de los abuelos y series de médicos: Tranquimacín®, Lexatin®, diacepam…) Pero hay que tener mucho cuidado con ellas, ya que ejercen efectos sobre diversos ejes: son ansiolíticos, relajantes musculares, hipnóticos, sedantes… además de poder provocar adicción, dependencia o tolerancia. Hay que tener cuidado si se usa sin conocimiento y/o sin supervisión médica. (Creo que no se venden así como así, pero como siempre depende de la política de la farmacia…)
Por todo esto, el mejor consejo que os puedo dar desde aquí, es que lo consultéis a vuestro médico de cabecera, sea lo que sea, incluso aunque os parezca ridículo consultar por “nervios preexamen”. Pues, él mismo será, de forma personalizada, quien os proporcione la ayuda más adecuada y os asesore de la mejor manera. Y ya no sólo farmacológicamente.
Uno de los problemas que existe es la mala conciencia social. Parece que asociamos el tratamiento médico sólo a la “pastillita” que receta, cuando no sólo se limita a eso. Al igual que van al psiquiatra los locos… Lo que tratamos de decir, es que es igual de importante consultar con otros especialistas sanitarios, y sólo vuestro médico os puede derivar a ellos. La ayuda psicológica, por ejemplo, será también fundamental, proporcionando un complemento perfecto con terapias de relajación, respiración, etc… para no atiborraser a pastillas, y además, porque será importante aprender estos pequeños trucos para todas las futuras situaciones estresantes que nos depará la vida.
Reciban un cordial saludo del Dr. Selvicial
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En caso de duda consulte con su Dr.Selvicial

Buenorro

